domingo 19 de junio de 2011

CXCIV

Conservamos
coleccionamos
amontonamos
en cajones
en bolsillos
en desvanes
todo lo que no pudimos
dejar atrás
deshacer
olvidar.

Nos acogimos
a un extraño ritual
que nos dejó
las manos en carne viva
de tanto arañar
ausencias,
la espalda rota
por el peso
de cada día
convertido en ruina.

Y ahora no sabemos
no encontramos
el momento
el lugar exacto
que no sea nuestro
ni tuyo ni mío.
Ahora aprendemos
a contar pasos
a hacer camino
a concebir
-sin habernos conocido-
la nostalgia
de estos poemas.

2 comentarios:

jesus dijo...

me encanta el ritmo de este poema, lo leo una y otra vez. Enhorabuena de nuevo...

R. dijo...

Gracias :-)

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.