Conservamos
coleccionamos
amontonamos
en cajones
en bolsillos
en desvanes
todo lo que no pudimos
dejar atrás
deshacer
olvidar.
Nos acogimos
a un extraño ritual
que nos dejó
las manos en carne viva
de tanto arañar
ausencias,
la espalda rota
por el peso
de cada día
convertido en ruina.
Y ahora no sabemos
no encontramos
el momento
el lugar exacto
que no sea nuestro
ni tuyo ni mío.
Ahora aprendemos
a contar pasos
a hacer camino
a concebir
-sin habernos conocido-
la nostalgia
de estos poemas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


2 comentarios:
me encanta el ritmo de este poema, lo leo una y otra vez. Enhorabuena de nuevo...
Gracias :-)
Publicar un comentario en la entrada